Sobre mí
Me llamo Aitana y soy las manos que están detrás de Meg.
Mi gran amor son los idiomas, los libros, las palabras y el mar. A través de las joyas intento plasmar mis pasiones, que son las que me inspiran y son el viento que mueve mis manos a la hora de crear. Conchas marinas, las formas orgánicas de la naturaleza, símbolos y palabras son los elementos que aparecen constantemente en cada una de mis piezas.
Algunas de las conchas utilizadas en mis joyas son moldes de conchas reales recogidas durante viajes, paseando por playas o haciendo apnea (una de mis grandes pasiones), cada una de ellas vinculada a un lugar y un momento concretos de la vida.
Hago cada joya a mano una a una, por eso nunca salen dos exactamente iguales. Es una forma de celebrar todo lo que nos hace únicos y diferentes. Después cada pieza se va forjando a través del uso, del tacto y de las historias de cada persona que la lleva, siendo un testigo permanente de los recuerdos y el alma de su portador. Creo cada pieza con calma y quietud, defiendo la belleza atemporal de la artesanía frente al encanto efímero de la moda rápida, una oda a la belleza pausada y silenciosa. Quiero que cada pequeño tesoro dure, trascienda el tiempo y te acompañe siempre.
La joyería es más que un adorno; es una extensión de uno mismo, es hablar sin palabras.
.jpeg)
.jpeg)
